¿Para que aislar?
Control del calor y del frío
El aislamiento térmico resiste el flujo del calor. El calor fluye desde un espacio mas cálido a uno mas frío. Al reducir el flujo del calor en un edificio debidamente aislado, se impide que -en invierno- la energía pase al exterior, perdiendose calor y enfriando los ambientes. En verano, el objetivo es el contrario, evitar que el calor ingrese al interior, aumentado la temperatura. Asimismo, al aislar correctamente, será necesario usar menos energía para calentar en invierno y para enfriar en verano.
En la actualidad los costos de la energía son elevados y lo serán inclusive más en el futuro. Al aislar hoy se ahorrará dinero y energía. Los ahorros varían de acuerdo a la capacidad del aislante utilizado.
Control del sonido
El aislamiento térmico reduce la transmisión del sonido. A veces se desea reducir la transmision de sonido y ruido entre dos ambientes, por ejemplo entre el área social y un dormitorio o, en el trabajo, entre una oficina y el taller.
La forma mas simple y económica de controlar el ruido es aislando las paredes, aprovechando el espacio intermedio si son dobles.
Control de la humedad
Una membrana de aislamiento térmico, resistente al vapor (comúnmente llamada retardador de vapor) fijada al aislamiento de bloques o rollos de material fibroso, o instalada separadamente, reduce la posibilidad de que la humedad del vapor se condense en agua dentro de la estructura. Esto ocurre cuando la temperatura exterior es muy baja y la del interior es confortable. (gran diferencia de temperatura) Lo mismo ocurre cuando el exterior de un vaso de agua fría se humedece y gotea en la mesa en un día de calor. Estas "gotas" a veces no se ven porque estan dentro de la estructura y pueden dañar los edificios, especialmente las paredes, la pintura y los revestimientos.

